Hola de nuevo!
Cuando una colección te pide jugar, no hay que resistirse. Sobremesa de Samigarra me gritó desde el primer momento: "¡haz algo divertido!". Y yo, que soy muy de seguir esas intuiciones, decidĆ llevarlo al extremo: crear un microondas de cartonaje.
SĆ, un microondas!!! Con su plato interior, puerta, botonera, con ese toque cuqui de cocinitas que te hace sonreĆr solo de verlo y ese aire juguetón que te invita a abrirlo como si dentro hubiera algo calentito esperĆ”ndote. Pero lo mejor no estĆ” fuera... estĆ” dentro!!
Dentro guarda un fichero de recetas hecho a medida, que entra como un plato perfecto. Un recetario para recetas familiares al azar, ideas rĆ”pidas, experimentos culinarios y todo lo que merece un espacio bonito. Y como no podĆa faltar el toque travieso, aƱadĆ un escondite secreto para las recetas mĆ”s "adultas": cócteles, mezclas misteriosas o esas recetas que solo se comparten entre amigas.
Este proyecto huele a infancia , pero funciona como un recetario real. Es un puente entre el juego y la utilidad, entre la nostalgia y el scrap. Mezcla diversión y funcionalidad, infancia y organización, imaginación y técnica scrapera. Crear esto ha sido como volver a abrir la puerta de una cocina pequeña donde todo era posible. Porque a veces crear es eso: volver a jugar, pero con papeles bonitos y herramientas que nos hacen felices.
Este proyecto es juego puro, pero tambiĆ©n una pieza "muy prĆ”ctica". Te hace sonreĆr, te sorprende y, casi sin darte cuenta, te guarda esas recetas familiares. Tiene ese aroma a infancia que despierta recuerdos, pero funciona como un recetario de verdad, pensado para usarse y disfrutarse. Es un puente entre dos mundos: el de las cocinitas y el de las recetas reales; la nostalgia y la organización; la imaginación y la tĆ©cnica. Una mezcla bonita de diversión y funcionalidad que solo aparece cuando dejamos que la creatividad tome el mando.
Hasta muy pronto!
NĆŗria Franch
NĆŗria Franch












































